La ficción criminal escandinava — "nordic noir" — se ha convertido en uno de los géneros literarios más consumidos globalmente del siglo XXI. Detrás de sus oscuras tramas atmosféricas yace un compromiso profundo con las contradicciones de las sociedades nórdicas.
Suecia: El fenómeno Larsson
La trilogía Millennium de Stieg Larsson — Los hombres que no amaban a las mujeres (2005), La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2006) y La reina en el palacio de las corrientes de aire (2007) — vendió más de 100 millones de copias en todo el mundo y convirtió Estocolmo en un lugar de peregrinación literaria.
Noruega: El Oslo de Jo Nesbø
La serie Harry Hole de Jo Nesbø pinta Oslo como una ciudad de secretos ocultos bajo su próspera superficie. Las novelas recorren los diversos barrios de Oslo con una precisión geográfica obsesiva.
Dinamarca y la crítica al estado de bienestar
La ficción criminal danesa es quizás la más explícitamente política de las variedades nórdicas. La señorita Smilla y su especial percepción de la nieve (1992) de Peter Høeg explora el tratamiento de los groenlandeses en la sociedad danesa.
Finlandia: Soledad literaria
- Las novelas Moomin de Tove Jansson exploran el aislamiento y la comunidad en el paisaje archipelágico de Finlandia.
- Música popular de Mikael Niemi captura la cultura del norte de Finlandia de habla sueca.
El mapa mundial de Genesis of Literary te permite explorar toda la geografía literaria de Escandinavia.